Creatividad y desarrollo personal

Hace tiempo que muchas educadoras creemos en las posibilidades socioeducativas de utilizar el lenguaje plástico-artístico con nuestros colectivos de relación.

La expresión es plástica, la acción y la actividad son artísticas, pero para la profesional el objetivo de crecimiento personal es poder y saberse expresar por lo que deberá ser facilitado.

La creación artística mejora y se va a enriquecer si se implementa en un entorno acogedor en que se pueda probar y experimentar libremente, con guías que faciliten el apoyo necesario y lo estimulen.

Es importante dejar trabajar siempre desde la libertad: por lo que entendemos que una actividad creadora nunca va a ser impuesta, sino que partiremos siempre de los intereses de quien participa.

Cuando la persona desarrolla una actividad plástica-creativa genera mecanismos de desarrollo personal e interior: trabaja al mismo tiempo su receptividad, su creatividad y su expresión; desarrolla estrategias de autoestima positiva; utiliza y aprende técnicas de artes plásticas, trabaja lo manual y la psicomotricidad fina, desarrolla y mejora el gesto y el trazo, el gusto y la conceptualización de la propia obra y la de ésta dentro y hacia el entorno; genera ideas y procesos creativos; juega con sus sensaciones, emociones y sentimientos; y genera su expresión de cómo percibe el mundo, la realidad y su yo.

Lo importante es reconocer que cada persona se expresa a su manera, y que lo hace desde su realidad y capacidades… El lenguaje plástico hará de reclamo donde lo importante será el proceso más que los grandes resultados, y los resultados surgirán de la propia acción.

Se podría decir que la creatividad no es otra cosa que la experiencia de vivir.